La Pampa ha tomado la delantera en Argentina en lo que respecta a la formación académica e institucional sobre el cannabis y el cáñamo industrial.
Su rol como pionera no es casualidad; responde a un trabajo articulado de muchos años entre la universidad pública, el gobierno provincial y el sector cooperativo para trazar una verdadera “hoja de ruta” productiva.
La UNLPam: Una universidad pionera
Para entender por qué La Pampa es pionera, hay que remontarse a sus hitos académicos:
- La Cátedra Libre (2019): La Universidad Nacional de La Pampa (UNLPam) fue una de las primeras del país en aprobar la Cátedra Libre «Abordaje Interdisciplinario del Cannabis». Lo interesante de este proyecto (ideado por el biólogo Daniel Olivetto) es que nació con un enfoque transversal: involucra a la Facultad de Química (para testeos de aceites), Veterinaria (uso medicinal en animales) y Agronomía (enfocada directamente en el cáñamo industrial).
- Cursos abiertos con base institucional: A partir de esa estructura, la universidad, en alianza con municipalidades y cooperativas locales (como la Cooperativa Popular de Electricidad), comenzó a dictar cursos formativos integrales abiertos a la comunidad, cultivadores y profesionales de la salud. Estas capacitaciones abordan desde la botánica y el marco regulatorio de la semilla (junto al INASE) hasta el potencial productivo.
El salto hacia el Cáñamo Industrial
El gran valor diferencial de La Pampa es que no se quedó solo en el uso terapéutico (CBD/THC), sino que ha puesto el foco en el desarrollo del cáñamo para la producción de fibra, celulosa, construcción y semillas alimenticias.
Recientemente, en espacios como el Polo Tecnológico de La Pampa, el Ministerio de la Producción junto a científicos de la UNLPam, empresas y productores agrícolas locales se han reunido para consolidar los esquemas de transferencia tecnológica. Las capacitaciones y jornadas técnicas actuales en la provincia buscan resolver los desafíos agronómicos específicos del suelo pampeano (como la gestión hídrica en zonas con poca materia orgánica) para que los productores puedan sembrar cáñamo a escala industrial de manera exitosa y bajo un modelo sostenible.
El dato: A diferencia de otras regiones del país que miran el cannabis únicamente desde el sector farmacéutico, La Pampa está liderando la formación de técnicos y profesionales capaces de reintroducir el cáñamo como un cultivo de rotación agrícola compatible con su matriz productiva tradicional.
