La provincia de Salta se encuentra en un escenario de fuerte tensión política y administrativa que ha puesto en pausa la implementación efectiva de su propio marco normativo del REPROCANN provincial.
Aunque la creación de este registro salteño ya fue aprobada por ley, el sistema se encuentra frenado debido a un fuerte debate en torno a los fondos presupuestarios para ponerlo en marcha.
Las causas del freno en Salta
El conflicto escaló a raíz de los siguientes factores clave:
- El pedido millonario bajo la lupa: Se desató una fuerte polémica legislativa tras un pedido de $270 millones destinados a integrar el REPROCANN al sistema sanitario de la provincia. La magnitud de la cifra levantó dudas sobre la transparencia del gasto y generó cortocircuitos entre las autoridades políticas y de salud, lo que congeló el avance del programa.
- Alineamiento con el debate nacional: La parálisis en Salta coincide con un contexto de endurecimiento en los controles del REPROCANN a nivel federal en Argentina, donde las autoridades de Salud y Seguridad han modificado resoluciones, incrementado requisitos a médicos y ONGs, y revisado permisos otorgados argumentando supuestos desvíos al mercado ilegal. Funcionarios del área de Salud Mental de Salta han respaldado públicamente la necesidad de exigir auditorías estrictas e industrialización en laboratorios en lugar del cultivo casero.
¿Qué implica esto para los pacientes salteños?
Esta pausa administrativa genera una enorme preocupación e incertidumbre entre las agrupaciones cannábicas y los pacientes de la provincia. Mientras el “REPROCANN salteño” no se destrabe ni se reglamente operativamente, los usuarios locales quedan supeditados exclusivamente a las demoras y regulaciones restrictivas del registro nacional para evitar ser criminalizados por cultivar su medicina.
