El Humano y el cannabis

¡Exactamente! De hecho, si el cannabis funciona en nosotros es porque el cuerpo humano ya tiene un sistema diseñado específicamente para recibirlo. No es una coincidencia biológica: producimos nuestras propias “versiones” de los compuestos de la planta.

Esto se conoce como el Sistema Endocannabinoide (SEC), y aquí te explico cómo funciona este laboratorio interno:


1. Los Endocannabinoides (Nuestros activos)

A diferencia de los fitocannabinoides (que vienen de la planta, como el THC o CBD), los que produce nuestro cuerpo se llaman endocannabinoides. Los dos más importantes son:

  • Anandamida (AEA): Su nombre viene del sánscrito Ananda, que significa “felicidad pura” o “dicha”. Es nuestra versión interna del THC. Se encarga de regular el estado de ánimo, el sueño y el apetito. Es la responsable de la sensación de euforia que sienten los corredores después de un ejercicio intenso.
  • 2-AG (2-araquidonilglicerol): Está presente en niveles mucho más altos en el cerebro. Su función principal es regular el sistema inmunológico, la inflamación y la salud de las neuronas.

2. ¿Cómo funcionan? (El sistema de “llave y cerradura”)

Para que estos activos funcionen, el cuerpo tiene receptores distribuidos por todos lados. Imagina que los cannabinoides son llaves y los receptores son cerraduras:

  • Receptores CB1: Se encuentran mayormente en el cerebro y sistema nervioso central. Controlan el dolor, la memoria y el movimiento.
  • Receptores CB2: Están principalmente en el sistema inmunológico y en órganos periféricos. Ayudan a reducir la inflamación y el daño en los tejidos.

3. La función maestra: Homeostasis

Si te preguntas para qué los producimos, la respuesta es una sola palabra: Homeostasis (equilibrio).

El sistema endocannabinoide actúa como un regulador de volumen. Si una señal de dolor es muy fuerte, el cuerpo libera endocannabinoides para “bajar el volumen”. Si hay demasiada inflamación, intenta equilibrarla. Es, básicamente, el sistema que mantiene la paz interna entre todos nuestros otros sistemas (digestivo, nervioso, inmune).


Un dato curioso: “A demanda”

A diferencia de otras sustancias químicas del cuerpo (como la dopamina), los endocannabinoides no se almacenan en “bolsitas” para usarse después. El cuerpo los fabrica exactamente en el momento en que los necesita y los destruye rápidamente con enzimas una vez que han cumplido su misión.

Dato relevante: Cuando una persona consume cannabis de la planta, los fitocannabinoides (THC/CBD) “hackean” este sistema porque son mucho más potentes y duraderos que los que producimos nosotros, lo que genera los efectos medicinales o recreativos conocidos.