Nada de juntas corporativas ni estrategias de marketing; El 420 es puro folclore californiano.
La historia real es mucho más “relajada” que cualquier mito sobre códigos policiales o leyes de radiodifusión. Todo se reduce a cinco amigos de la secundaria San Rafael, en California, conocidos como “The Waldos”.
La Verdad Detrás del Código
- El Año: 1971.
- La Misión: Encontrar un cultivo de cannabis abandonado cerca de la estación de guardacostas de Point Reyes, basándose en un “mapa del tesoro” que les dio un amigo.
- El Punto de Encuentro: La estatua de Louis Pasteur en el campus de su escuela.
- La Hora: 16:20 (justo después de que terminaran las actividades extracurriculares y los deportes).
¿Cómo se volvió mundial?
Los Waldos empezaron a usar la frase “4:20 Louis” para recordarse la búsqueda sin que sus padres o maestros supieran de qué hablaban. Eventualmente, lo acortaron a solo “420”.
La chispa que lo llevó al resto del mundo fue su conexión con la banda Grateful Dead. Uno de los padres de los Waldos manejaba bienes raíces para la banda y el hermano de otro era amigo del bajista Phil Lesh. Los chicos empezaron a pasar el rato en los ensayos y a usar el término con el entorno de la banda.
Para cuando la revista High Times tomó la historia en los años 90, el código ya era parte del ADN de la cultura cannábica.
Dato curioso: No es el código de la policía para “fumadores en progreso”, ni el número de compuestos químicos de la planta (que son muchos más). Fue simplemente la hora de salida de clases de un grupo de amigos con ganas de aventura.
