tipos de emprendimientos cannábicos

En gran parte del continente americano, el cannabis está haciendo florecer una industria. En esquemas legales llenos de contradicciones, donde aún se mantiene la penalización sobre millones de personas, la planta genera una enorme expectativa económica.

Argentina no es la excepción. El país está a punto de avanzar en una nueva ley que busca regular la industria del cannabis medicinal y del cáñamo. Y se trata de la apertura de un nuevo debate: quiénes tendrán prioridad en esta industria, qué lugar ocuparán los pequeños y medianos productores. En otras palabras: ¿se podrá incluir a muchos actores o el escenario será para unos pocos?

Viento a favor

Una ley que habilite la industria alrededor del cannabis impulsará el escenario actual, que ya es prometedor: la reciente Primera Encuesta Nacional de Cannabis de Argentina demuestra que la planta se usa en todo el país, tanto para fines recreativos, medicinales y veterinarios.

Además que el autocultivo es un hecho que también sucede en todas las provincias y es un fenómeno que está en constante crecimiento.

Si bien la nueva ley industrial no cambiaría la preocupante realidad legal de la gran mayoría de las personas que usan cannabis sin fines medicinales, el cannabis terapéutico es un fenómeno en sí mismo.

Está en vigencia el Registro del Programa de Cannabis (Reprocann) que, más allá de sus complicaciones y retrasos en la emisión de certificados, les permite cultivar y transportar, tanto la cosecha como derivados con fines medicinales, en la completa legalidad.

Al mismo tiempo hay más de 100 proyectos de investigación y desarrollo que hay en el país, entre iniciativas provinciales y municipales.