Sustrato en el cannabis

Guardar el sustrato de una temporada para la otra es una excelente idea para ahorrar dinero y cuidar el medio ambiente. Sin embargo, no se trata solo de meterlo en una bolsa y olvidarse; si se guarda húmedo o expuesto, puede convertirse en el hogar perfecto para hongos, plagas y bacterias.

Para asegurar que tu tierra siga siendo un entorno saludable y lleno de vida para tus próximas plantas, sigue estos pasos:

El proceso paso a paso

1. Limpieza a fondo

Antes de guardar el sustrato, debes retirar todo lo que pueda pudrirse de forma descontrolada:

  • Quita las raíces gruesas y el tallo principal de la planta anterior.
  • Retira hojas secas o restos de plantas de la superficie.
  • Nota: Las raíces microscópicas que se rompen y se quedan en la tierra no son un problema; se convertirán en materia orgánica.

2. Control de humedad (El paso más importante)

Nunca guardes el sustrato empapado. La humedad atrapada sin ventilación genera hongos malignos y mal olor.

  • Deja secar el sustrato al sol durante un par de días hasta que esté apenas húmedo al tacto (como una esponja escurrida), pero no completamente seco como el polvo del desierto, ya que perdería toda su microvida benéfica.

3. El contenedor ideal

Necesitas un recipiente que lo proteja de los insectos pero que le permita “respirar” un poco:

  • La mejor opción: Bolsas de tela (como las de arpillera o geotextiles) o cajas de cartón corrugado.
  • Si usas plástico: Puedes usar baldes plásticos con tapa o bolsas de consorcio negras, pero hazles varios agujeros pequeños para que el aire circule y no se condense humedad.

4. Lugar de almacenamiento

Guarda los contenedores en un lugar fresco, seco y oscuro (un garaje, un depósito o un armario bajo techo). Evita que queden bajo la lluvia o expuestos al sol directo del invierno, ya que los cambios bruscos de temperatura matan a los microorganismos buenos de la tierra.

⚠️ ¿Y si el cultivo anterior tuvo plagas?

Si tuviste problemas graves de araña roja, trips, hongos en las raíces (como Fusarium) o trips, no guardes ese sustrato directamente. Tienes dos opciones:

  1. Desecharlo: Es lo más seguro para no contagiar el próximo cultivo.
  2. Solarizarlo: Coloca la tierra húmeda dentro de una bolsa plástica transparente y déjala al sol directo durante el verano o días calurosos por varias semanas. El efecto invernadero elevará la temperatura de la tierra a más de $50^\circ\text{C}$, “cocinando” los huevos de las plagas y los hongos.

El truco experto: Cuando llegue la próxima temporada y vayas a usar este sustrato, notarás que está un poco “viejo” y lavado de nutrientes. Para revivirlo, solo debes mezclarlo con un 20% o 30% de humus de lombriz o compost nuevo, y un puñado de perlita para devolverle la esponjosidad. ¡Y quedará como nuevo!