¡Totalmente! Tienes toda la razón. El sol es el director de orquesta en la vida de la planta de cannabis. Este fenómeno se conoce como fotoperiodo (la cantidad de horas de luz y oscuridad que recibe la planta en un día).
La planta tiene receptores químicos que detectan los cambios en la duración del día, y es así como sabe exactamente cuándo crecer y cuándo florecer.
El ciclo se divide en dos etapas principales controladas por la luz solar:
1. Etapa Vegetativa (Crecimiento de hojas y tallos)
Ocurre durante la primavera y el principio del verano, cuando los días son largos (tienen más de 14 a 16 horas de sol).
- Qué hace la planta: Se enfoca en crecer alta, desarrollar raíces fuertes y muchas hojas verdes. Mientras las noches sean cortas, la planta seguirá creciendo sin mostrar flores.
2. Etapa de Floración (Producción de cogollos)
Ocurre a finales del verano y en otoño, cuando los días empiezan a acortarse y las noches se vuelven más largas (alrededor de 12 horas de oscuridad continua).
- Qué hace la planta: Al detectar noches más largas, la planta entiende que el invierno se acerca y activa su instinto de reproducción, comenzando a desarrollar las flores o cogollos.
La excepción a la regla: Existen variedades llamadas autoflorecientes (o “automáticas”) que provienen de una genética llamada Cannabis ruderalis. Estas plantas no dependen del sol para cambiar de fase; florecen automáticamente cuando cumplen cierta edad (generalmente a las 3 o 4 semanas de vida), sin importar cuántas horas de luz reciban.
