Pakistan y el cannabis

Sí, Pakistán regula el cannabis, pero bajo un enfoque estrictamente limitado a los fines medicinales e industriales, manteniendo una prohibición total sobre el uso recreativo.

El país ha implementado reformas estructurales muy importantes para consolidar esta industria legal:


1. La Autoridad Reguladora (CCRA)

El parlamento pakistaní aprobó de forma oficial la Ley de la Autoridad Reguladora y de Control del Cannabis (CCRA). Esta ley estableció una entidad federal encargada de centralizar todo lo relacionado con la planta:

  • Control y licencias: La CCRA supervisa el cultivo, la extracción, el refinamiento, la fabricación y la venta de derivados del cannabis.
  • Vigencia: Las licencias otorgadas a los productores locales tienen una duración de 5 años.
  • Gobernanza de alto nivel: Su junta de gobernadores está compuesta por representantes de ministerios federales, gobiernos provinciales e incluso agencias de inteligencia para evitar desvíos al mercado ilegal.

2. Marco Nacional y Financiamiento

El gabinete aprobó la Política Nacional de Control y Regulación del Cannabis, un plan maestro definitivo para unificar las políticas federales y provinciales.

  • Presupuesto estatal: El gobierno ha asignado fondos públicos considerables (aproximadamente 1.950 millones de rupias o más de 7 millones de dólares) para construir invernaderos de grado médico avanzados, establecer laboratorios analíticos nacionales de control de calidad y subsidiar la infraestructura inicial.
  • Reducción de impuestos: Provincias clave y con tradición de cultivo ilegal, como Khyber Pakhtunkhwa, han empezado a reducir drásticamente el costo de las licencias y a eliminar impuestos especiales al cáñamo industrial para incentivar a los agricultores a pasarse a la legalidad.

3. ¿Qué está permitido y qué no?

  • Límite de THC: Para fines industriales (como el cáñamo textil), la normativa estipula un contenido máximo de 0,3% de THC (el componente psicoactivo). Todo lo que supere este límite con fines no médicos se considera narcótico ilegal.
  • Uso Medicinal: Está permitida la investigación científica y el desarrollo de fármacos e ingredientes farmacéuticos activos (APIs) basados en CBD y cannabis, buscando integrarlos a futuro en el sistema de salud local.
  • Uso Recreativo: Sigue siendo completamente ilegal. La posesión y el consumo de cannabis recreativo (charas o hachís) conllevan severas penas de prisión (de hasta 7 años) y multas millonarias bajo la Ley de Control de Sustancias Narcóticas, aunque en algunas zonas tribales y rituales sufíes la policía suele ser más tolerante de manera informal.

El motivo detrás del cambio: El gobierno pakistaní impulsó esta regulación motivado principalmente por la crisis económica. Estiman que sustituir paulatinamente parte de su golpeada producción de algodón por cáñamo industrial, sumado a la exportación de cannabis médico al mercado global, podría inyectar miles de millones de dólares anuales a sus arcas públicas.