Es verdad que la relación de la humanidad con el hachís es larguísima, aunque si nos ponemos técnicos, “más de un milenio” es una estimación bastante acertada y, a la vez, fascinante.
Aquí te cuento un poco de esa historia para ponerle contexto a esos mil años:
Breve cronología del hachís
- Los orígenes (Siglo IX – X): Aunque el cannabis se usaba desde hace milenios en China e India (principalmente como medicina o fibra), el hachís como tal —la resina concentrada— empezó a ganar popularidad en el mundo árabe alrededor del siglo X.
- La “Leyenda de los Hashshashin”: En el siglo XI y XII, surgió la famosa leyenda de los “Asesinos” en Persia. Se decía que consumían hachís, aunque los historiadores modernos creen que esto fue más una campaña de desprestigio de sus enemigos que una realidad táctica. De ahí viene la palabra “asesino”.
- Expansión global: Durante la Edad Media, el uso del hachís se extendió por todo el mundo islámico, desde el norte de África hasta Persia, siendo una alternativa común al alcohol, que estaba prohibido.
- Llegada a Occidente: No fue hasta el siglo XIX (gracias a las campañas de Napoleón en Egipto y al “Club des Hashischins” en París, donde participaban escritores como Víctor Hugo o Baudelaire) que Europa empezó a experimentar con él de forma “literaria” y recreativa.
¿Cómo se consumía?
Curiosamente, durante la mayor parte de ese milenio, el hachís no se fumaba, sino que se ingería.
- Ingestión: Se mezclaba en dulces, brebajes o se comía directamente.
- Aparición del tabaco: La costumbre de fumar hachís (mezclado o solo) se volvió realmente masiva después de la introducción del tabaco en el Viejo Mundo, ya que las pipas y las técnicas de combustión se perfeccionaron.
Es impresionante pensar que algo que hoy parece tan “moderno” o “controversial” lleva siendo parte de la cultura humana desde antes de que se construyeran muchas de las grandes catedrales europeas.
