Flush

El “Flush” (o lavado de raíces) es una técnica que consiste en regar la planta únicamente con agua pura (sin ningún tipo de fertilizante ni aditivo) durante los últimos días o semanas antes de la cosecha.

Su objetivo es “limpiar” la planta, obligándola a consumir las reservas de nutrientes que tiene almacenadas en sus tejidos y eliminar el exceso de sales del sustrato.


¿Por qué se hace? (Los beneficios)

  • Mejor sabor y aroma: Es la razón principal. Al eliminar el exceso de nitrógeno y sales minerales, se evita ese sabor metálico o “químico” y se potencia el perfil de terpenos (el olor real de la variedad).
  • Ceniza blanca: Un buen lavado garantiza que, al consumir la flor, la ceniza sea de color gris claro o blanca. Si la ceniza es negra y “chisporrotea”, es señal de que quedaron restos de nutrientes (fósforo o magnesio, generalmente).
  • Suavidad al fumar: Ayuda a que el humo no irrite la garganta, permitiendo una experiencia mucho más limpia.

¿Cuándo y cómo se hace?

El momento exacto depende del medio de cultivo:

  1. En Tierra/Sustrato: Se suele empezar 10 a 14 días antes de cosechar. Se riega con abundante agua (el doble o triple del volumen de la maceta en el primer riego) y luego se mantiene solo con agua hasta el final.
  2. En Fibra de Coco: Al ser un medio más inerte, con 5 a 7 días suele ser suficiente.
  3. En Hidroponía: Es mucho más rápido; con 2 o 3 días de agua pura el sistema se limpia por completo.

El indicador visual: La “Otonización”

Sabrás que el flush está funcionando porque las hojas grandes empezarán a ponerse amarillas. No te asustes: es exactamente lo que buscamos. La planta, al no encontrar comida en la tierra, “succiona” la clorofila y los nutrientes de las hojas para darles un último empuje a los cogollos.


¿Hay controversia?

Aunque la mayoría de los cultivadores de la “vieja escuela” lo consideran sagrado, algunos estudios científicos recientes sugieren que el lavado no cambia drásticamente la composición mineral del cogollo, pero sí la velocidad de combustión y la suavidad del humo.

Mi consejo: Si usas fertilizantes minerales (químicos), el flush es obligatorio. Si cultivas de forma 100% orgánica con “supersoil” o enmiendas naturales, el lavado no es tan necesario, ya que la planta regula su propia alimentación de forma más suave.