Panamá crece el consumo

En Panamá, el 2026 marca un antes y un después para el cannabis medicinal, pasando de ser una ley “en papel” a una realidad palpable en las farmacias y en el sistema de salud.

Tras la aprobación de la Ley 242 en 2021, el proceso fue lento, pero el panorama ha cambiado radicalmente en los últimos meses debido a hitos regulatorios clave.

1. El despegue del mercado (2025-2026)

El consumo ha experimentado un salto significativo. Se estima que durante 2025 el consumo aumentó un 35%, impulsado por la flexibilización de las reglas de importación y la apertura de los primeros puntos de venta legales.

  • Primera Farmacia Especializada: En enero de 2026, Panamá inauguró su primera farmacia dedicada exclusivamente al cannabis medicinal, lo que ha facilitado que los pacientes dejen de depender del mercado informal o de importaciones individuales costosas.
  • Licencias de Operación: El Ministerio de Salud (MINSA) ha avanzado con las 7 empresas seleccionadas originalmente. Para mediados de 2025, la mayoría ya contaba con licencias de operación, y se espera que para este 2026 la producción local (siembra y cosecha) empiece a sustituir a los productos importados.

2. Cambios Regulatorios Cruciales

El impulso actual no es casualidad; responde al Decreto Ejecutivo No. 6 de abril de 2025, que corrigió “trabas” del reglamento anterior:

  • Producción Local: Ahora se permite formalmente la importación de semillas y el establecimiento de protocolos de cultivo bajo estricta vigilancia.
  • Venta Veterinaria: Una novedad importante es la autorización de cannabis medicinal para uso veterinario, lo que amplía el mercado hacia el cuidado de mascotas con enfermedades crónicas.
  • Listado de Sustancias: Desde octubre de 2025, el cannabis fue incluido oficialmente en el listado de sustancias controladas para uso médico, lo que otorga un marco legal de seguridad a los médicos para recetarlo sin temor a vacíos legales.

3. Desafíos y Realidad del Paciente

A pesar del crecimiento, no todo es color de rosa. Los pacientes aún reportan ciertos obstáculos:

  • Costo: Al estar en una etapa inicial de comercialización, los precios de los aceites y derivados siguen siendo elevados para una parte de la población.
  • Acceso Geográfico: La mayoría de las farmacias autorizadas se concentran en la Ciudad de Panamá, dejando a las provincias con menos opciones de acceso inmediato.

Nota Importante: El sistema panameño es de los más estrictos de la región. Todo el proceso cuenta con un sistema de trazabilidad digital que monitorea el producto desde la semilla hasta la venta final al paciente, asegurando que no se desvíe al mercado recreativo (el cual sigue siendo ilegal).