¡Qué buena noticia para la biodiversidad misionera! Es un movimiento muy lógico, considerando que la Selva Paranaense es prácticamente un paraíso para el reino Fungi.
Misiones tiene un potencial enorme no solo para la investigación científica, sino también para el desarrollo de la gastronomía sustentable y la bioeconomía. La llegada de expertos suele tener objetivos muy claros:
¿A qué vienen los expertos?
- Identificación de especies: Clasificar cuáles de los cientos de hongos que crecen en el suelo misionero son aptos para el consumo humano y cuáles son tóxicos.
- Capacitación productiva: Enseñar a productores locales cómo cultivar especies comerciales (como las gírgolas) utilizando residuos de la industria maderera o agrícola como sustrato.
- Micoturismo: Desarrollar senderos de recolección y avistamiento, una tendencia que está creciendo mucho en el turismo de naturaleza.
- Conservación: Estudiar cómo el cambio climático afecta a estas especies que son esenciales para la salud de la selva.
Dato curioso: Misiones es una de las provincias con mayor diversidad de hongos en Argentina. Muchos de ellos tienen propiedades nutricionales que superan incluso a varios vegetales comunes, siendo ricos en proteínas y minerales.
Es un paso clave para que la provincia deje de ver a los hongos solo como “algo que crece en el tronco” y empiece a verlos como una oportunidad económica y culinaria seria.
