Cáñamo Liberación a su comercialización

Barreneche indicó: “no hemos podido conocer el nuevo borrador del proyecto del Ministerio de Desarrollo Productivo, tampoco hemos tenido ningún tipo de contacto”. Indicó que han intentado comunicarse con diversas personas del Ministerio, llegando incluso hasta el propio Matías Kulfas y también con el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación: “nos parece que el tema cáñamo debe ir regulado por el Ministerio de Agricultura, al ser un producto agrícola más y no un estupefaciente”, subrayó. Sin embargo, no obtuvieron respuesta.

De acuerdo a esta situación, se vuelve vital la instancia del debate legislativo, donde no solo se pondrá en discusión el proyecto en las cámaras; sino también los actores involucrados en la temática podrán posicionarse con mayores certezas ante la propuesta del Ejecutivo. “En el Congreso, nosotros como Asociación Civil vamos a estar presentes. Por eso estamos esperando al debate legislativo, ver las cosas que se pueden mejorar”, dijo la Presidenta de Proyecto Cáñamo.

En referencia a los últimos datos conocidos sobre la creación de una Agencia reguladora con dos subsistemas para el cannabis medicinal y para el cáñamo, detalló que “si bien lo que se había dicho era que (el desarrollo cañamero) iba a ser un camino diferente dentro de la misma agencia, para nosotros no es necesaria una agencia para el tema cáñamo”. A su vez, resaltó que “su reglamentación no tiene que ser tan burocrática o exhaustiva” en relación al cannabis con fines medicinales.

En este sentido, aseguró que el cannabis psicoactivo y el cáñamo pueden ser regulados dentro de la misma ley, pero deben diferenciarse claramente sus implicancias legales y de fiscalización. “Lo que esperamos es que se haya entendido que el cáñamo es un objeto jurídico diferente al cannabis psicoactivo fiscalizado”, sostuvo Barreneche. En tanto, agregó: “al ser un objeto jurídico diferente, no requiere las exigencias o el nivel de fiscalización que sí requiere el cannabis psicoactivo, cuyo único fin lícito es el medicinal. El cáñamo no es una sustancia fiscalizada a nivel internacional, no es un estupefaciente, por lo tanto no es necesario ese nivel de control. Sí por supuesto debe haber un control, pero más en cuanto a autorización y que en todo momento del desarrollo productivo, desde las semillas y el cultivo tiene que haber un control del nivel de THC”. De acuerdo a lo indicado por fuentes del Ministerio de Desarrollo Productivo, el proyecto que presentará Kulfas el próximo miércoles establece un límite de THC del 1%.