Cannabis y sus rarezas

Si un rebaño de ovejas se comiera 100 kilos de cannabis, la reacción dependería de un detalle técnico clave de la química de la planta, pero en general, las ovejas estarían bien (y probablemente muy relajadas).

Aquí te cuento qué pasaría según la ciencia:

1. El detalle químico: ¿Estaba fresco o seco/cocinado?

Para que el cannabis sea psicoactivo (que “coloque”), el cannabinoide THCA debe pasar por un proceso de calor llamado descarboxilación para transformarse en THC activo.

  • Si el cannabis era fresco (planta viva o recién cortada): Las ovejas consumieron principalmente THCA (que no es psicotrópico). Sufrirían más por la indigestión física de comer tanta materia vegetal de golpe que por efectos psicoactivos.
  • Si el cannabis estaba seco, curado o procesado: Aun sin descarboxilar del todo, los animales digieren las plantas de forma distinta. Los rumiantes como las ovejas tienen un sistema digestivo fascinante preparado para fermentar grandes cantidades de fibra.

2. Los superpoderes del estómago de la oveja (Rumen)

Las ovejas son rumiantes y tienen un estómago con cuatro compartimentos. El primero y más grande es el rumen:

  • Un tanque de fermentación: El rumen está lleno de miles de millones de bacterias y microbios que degradan la materia vegetal dura antes de que pase al resto del sistema digestivo.
  • Degradación química: La flora microbiana del rumen tiende a metabolizar y descomponer parcialmente muchos alcaloides y compuestos orgánicos complejos (como los cannabinoides) antes de que lleguen al torrente sanguíneo, amortiguando mucho su impacto psicoactivo en comparación con un ser humano o un perro.

3. Síntomas que podría presentar el rebaño

Si absorbieron una cantidad significativa de cannabinoides, no tendrían una “sobredosis letal” (el cannabis tiene un margen de seguridad muy alto), pero sí mostrarían signos clínicos durante 24 a 48 horas:

  • Sedación y letargo: Rebaño acostado, muy dormilón y “en cámara lenta”.
  • Ataxia: Descoordinación al caminar (pasos torpes o tambaleantes).
  • Aumento del apetito: El famoso “bajón” o munchies; buscarían comer más pasto de lo normal al despertar del letargo.
  • Baja de frecuencia cardíaca y temperatura corporal.

4. Un caso real (Sucedió en la vida real)

En 2023, en la región de Tesalia (Grecia), tras la devastadora inundación de la tormenta Daniel, un rebaño de ovejas buscó refugio en un invernadero. El invernadero resultaba ser una plantación legal de cannabis medicinal.

Las ovejas se comieron casi 300 kilos de cannabis. El pastor declaró con humor que las ovejas “saltaban más alto que las cabras” y que no podía lograr que dejaran de comer, pero ninguna oveja murió ni sufrió daños graves.

En resumen: un dolor de cabeza para el dueño del cultivo, pero un día muy tranquilo y sin riesgos vitales para las ovejas.