La relación de los presidentes de los Estados Unidos con el cannabis es larga, compleja y divide la historia del país en dos etapas muy claras: la era de los Padres Fundadores (quienes la cultivaban como materia prima) y la era de la política moderna (marcada por las confesiones juveniles y la “Guerra contra las Drogas”).
1. Los Padres Fundadores: El Cáñamo como Motor Económico
En los siglos XVIII y XIX, el cáñamo industrial (Cannabis sativa) era un cultivo vital en las colonias americanas, utilizado para fabricar cuerdas, velas de barco, papel y ropa.
- George Washington: El primer presidente cultivaba extensamente cáñamo en su plantación de Mount Vernon. Hay un gran debate histórico sobre si lo consumía de forma recreativa o medicinal. En sus diarios dejó escrito en 1765 que “empezó a separar las plantas macho de las hembras”, una técnica agrícola que suele usarse para maximizar la potencia del THC en las flores (cogollos). Algunos historiadores sugieren que pudo usar extractos de la planta para calmar los dolores agudos que le causaba su famosa dentadura postiza.
- Thomas Jefferson: Al igual que Washington, cultivaba cáñamo en su finca de Monticello e incluso inventó una máquina trilladora para procesar los tallos de manera más rápida. Se sabe que prefería el cáñamo sobre el tabaco y el alcohol, y los primeros borradores de la Declaración de Independencia se redactaron en papel de cáñamo.
- James Monroe: Durante su época como embajador en Francia, vivió de cerca el auge del consumo de hachís en París. Existen registros informales que sugieren que trajo el hábito consigo de vuelta a América.
2. Los “Chicos Nuevos” y las Confesiones Modernas
A partir de los años 90, con el cambio generacional en la Casa Blanca, los presidentes empezaron a ser interrogados abiertamente sobre su pasado con la marihuana, dando pie a respuestas icónicas:
- Bill Clinton (“No inhalé”): Durante su campaña en 1992, Clinton admitió haber experimentado con la marihuana en su época de estudiante en la Universidad de Oxford, pero dejó una frase célebre que se convirtió en motivo de chiste popular: “Experimenté un par de veces, no me gustó y no inhalé”. Periodistas e historiadores revelaron después que Clinton solía preferir comer “brownies” de marihuana en lugar de fumarla.
- George W. Bush (El secreto a voces): Bush nunca quiso admitir públicamente su consumo de marihuana para “no dar un mal ejemplo a los jóvenes”. Sin embargo, salieron a la luz grabaciones privadas de conversaciones con un amigo de la familia donde el expresidente admitía haber consumido la sustancia en su juventud pero se negaba a hablar de ello en televisión.
- Barack Obama (“Ese era el punto”): Marcó un quiebre total con la postura esquiva de sus predecesores. En 2006, siendo senador, le preguntaron si había inhalado y contestó de forma directa: “Cuando era joven, inhalé frecuentemente. De eso se trataba (ese era el punto)”. Obama formó parte de un grupo de amigos en la secundaria en Hawái autodenominados el “Choom Gang”, dedicado a jugar básquetbol y fumar marihuana. Ya como presidente, aunque no la legalizó a nivel federal, su administración aplicó políticas de no interferencia (el famoso Memo Cole) permitiendo que los estados avanzaran en sus propias legalizaciones.
3. Uso Medicinal en la Casa Blanca
- John F. Kennedy: Es el presidente del que más se sospecha un uso de cannabis dentro de la propia Casa Blanca. JFK sufría de dolores de espalda crónicos debilitantes debido a la enfermedad de Addison. Existen relatos biográficos (como los de su cercana amiga Mary Meyer) que afirman que el presidente llegó a fumar marihuana en los sectores residenciales de la Casa Blanca para buscar alivio a sus severos dolores físicos.
La Paradoja Presidencial: A pesar del contacto histórico o juvenil de muchos mandatarios con la planta, la mayoría de los gobiernos del siglo XX (especialmente las administraciones de Richard Nixon y Ronald Reagan) endurecieron las leyes federales, clasificando la marihuana al mismo nivel que la heroína y encarcelando a millones de ciudadanos bajo la estricta estrategia de la “Guerra contra las Drogas”.
