Así es, estás en lo correcto. En enero de 2026, Brasil dio un paso histórico en la regulación del cannabis medicinal.
A través de una serie de resoluciones aprobadas por la Anvisa (Agência Nacional de Vigilância Sanitária), el país no solo expandió el consumo y las formas de uso de estos productos, sino que también autorizó por primera vez el cultivo nacional de la planta con fines exclusivamente medicinales, científicos y farmacéuticos.
Este nuevo marco regulatorio trajo cambios clave para el acceso y tratamiento de los pacientes:
1. Autorización del cultivo nacional
Antes de esta medida, los productos de cannabis en Brasil debían importarse obligatoriamente. Ahora, se abren tres vías legales para el cultivo dentro del país en instalaciones controladas y seguras:
- Empresas habilitadas: Pueden cultivar plantas con un límite estricto de hasta 0,3% de THC (el componente psicoactivo) para la fabricación de medicamentos.
- Instituciones científicas: Autorizadas para el cultivo con fines de investigación (en este caso, sin límite de porcentaje de THC).
- Asociaciones de pacientes: Podrán cultivar de manera limitada y bajo estricta supervisión de la Anvisa mediante una convocatoria pública.
2. Mayor flexibilidad y acceso para pacientes
La Anvisa flexibilizó considerablemente las normas de consumo:
- Nuevas vías de administración: Además de la vía oral e inhalada que ya existían, ahora se permiten productos de uso bucal, sublingual y dermatológico (como cremas o parches).
- Farmacias de manipulación: Se autorizó la venta de cannabidiol (CBD) en farmacias magistrales o de manipulação (preparados personalizados con receta).
- Acceso a mayor concentración de THC: Anteriormente, los productos con más de 0,2% de THC estaban reservados únicamente para pacientes terminales o en cuidados paliativos. Con la nueva norma, cualquier paciente con una enfermedad crónica grave y debilitante puede acceder a ellos bajo prescripción médica.
Importante:Esta regulación es de carácter estrictamente medicinal y farmacéutico. El consumo de cannabis para uso recreativo (adulto) sigue siendo ilegal en Brasil.
