Un allanamiento cannabis

En Argentina, enfrentar un allanamiento policial por cultivo de cannabis es una situación de altísimo estrés. Aunque cuentes con la debida inscripción en el REPROCANN, la policía puede realizar el procedimiento igual si lleva una orden firmada por un juez, ya que el registro es una autorización administrativa que se evalúa e incorpora luego a la causa judicial.

Ante un operativo en tu domicilio, la clave es mantener la calma y actuar bajo un estricto protocolo de autodefensa legal:

1. Al inicio del procedimiento: Control de legalidad

  • Exigí ver la Orden de Allanamiento: Pedí leerla antes de que ingresen. Debe estar firmada por un juez (o fiscal en algunas provincias), detallar la dirección exacta del domicilio (calle, número, departamento) y describir qué buscan o a quién pretenden detener. Si la dirección es incorrecta, el procedimiento es ilegal.
  • Solicitá testigos independientes: El allanamiento requiere por ley la presencia de al menos dos testigos civiles (personas que pasaban por la calle, vecinos, etc.). No pueden ser miembros de la misma fuerza policial que realiza el operativo. Controlá que los testigos estén presentes desde el inicio y vean todo el recorrido.
  • Avisá a tu abogado o a un familiar: Tenés derecho a realizar una llamada telefónica. Si no tenés abogado de confianza, comunicate con algún familiar para que contacte a defensores especializados o recurra a la defensoría oficial de turno.

2. Si estás inscripto en el REPROCANN

  • Presentá la documentación de inmediato: Mostrá tu DNI, el certificado de REPROCANN (ya sea impreso o desde la app Mi Argentina) y, si la tenés a mano, la indicación médica o historia clínica.
  • Pedí que se asiente en el acta: Si los policías se niegan a mirar el permiso o deciden secuestrar las plantas de todas formas, exigí firmemente que en el acta de procedimiento quede escrito: “El ciudadano exhibe credencial de REPROCANN N°XXXX vigente”. Esto será la base para que tu abogado pida la nulidad del caso o la devolución del material.

3. Durante el registro de la casa

  • Evitá “declarar en caliente”: No intentes dar explicaciones extensas, justificar el cultivo, ni hablar sobre cómo consumís o con quién compartís el cannabis. Todo lo que digas de manera informal puede ser tergiversado en el informe policial. Tu única declaración válida es la que hagas ante el juez con tu abogado presente.
  • Controlá el pesaje y el inventario: La policía suele pesar las plantas completas (con raíces, tierra mojada y macetas), lo que infla drásticamente los números y puede hacerte pasar el límite del REPROCANN. Exigí de manera respetuosa que se precise qué se está secuestrando (por ejemplo: “tantas plantas en vegetativo, tantas en floración, tantos gramos de flores secas”).
  • Cuidado con los “elementos de corte”: La justicia suele presumir comercio si junto al cannabis encuentran balanzas de precisión, mucho dinero en efectivo suelto, bolsas plásticas fraccionadas o anotaciones de números. Si usás balanza para dosificar tu medicina, aclará que es de uso terapéutico personal y que quede registrado así.

4. Al finalizar el operativo

  • Leé el acta minuciosamente antes de firmar: No firmes nada en blanco. El acta debe ser un reflejo exacto de lo que pasó. Si rompieron muebles sin necesidad, si el pesaje fue injusto, o si no quisieron recibir tu REPROCANN, podés negarte a firmar o dejar constancia escrita de tu disconformidad al pie del documento.
  • Fotografiá el lugar: Una vez que las fuerzas de seguridad se retiren, tomá fotos o videos detallados de cómo quedó el domicilio, los faltantes y los destrozos. Esto servirá como evidencia penal si se violaron tus garantías constitucionales.

Estrategia judicial posterior: Si hubo secuestro de plantas o derivados, tu defensa técnica deberá presentarse de inmediato en el juzgado o fiscalía interviniente para aportar la documentación médica completa, demostrar que no existe peligro de comercialización y solicitar formalmente el sobreseimiento rápido y la restitución de la medicina.