Una planta de cannabis hermafrodita es aquella que desarrolla tanto flores hembra (los cogollos con “pelitos”) como flores macho (bolsas de polen) al mismo tiempo.
Para un cultivador que busca cosechar cogollos de calidad, el hermafroditismo es una de las peores pesadillas. Al tener ambos sexos, la planta se poliniza a sí misma (o a sus vecinas), detiene la producción de resina y THC, y gasta toda su energía en llenar los cogollos de semillas.
Cómo identificarla
Aprender a diferenciar los órganos sexuales en los nudos de la planta (donde las ramas se unen al tallo principal) es clave para actuar a tiempo:
- La parte hembra: Produce cálices (pequeñas vainas verdes) de las que salen un par de estigmas o “pelitos” blancos y finos.
- La parte macho: Produce pequeños sacos ovalados que cuelgan en racimos (parecidos a diminutos plátanos o pelotas de golf). Cuando maduran, se abren y liberan el polen.
- La hermafrodita: Verás brotar los pelitos blancos característicos de la hembra, pero justo al lado o entre las flores empezarán a asomar los sacos de polen masculinos.
¿Por qué ocurre?
El cannabis es una planta sumamente sensible y puede volverse hermafrodita por dos razones principales:
- Genética: Algunas cepas o semillas de baja calidad tienen una predisposición natural heredada a desarrollar ambos sexos.
- Estrés ambiental (Lo más común): Si una planta hembra siente que su vida corre peligro debido al entorno, activa un mecanismo de supervivencia evolutivo: se vuelve hermafrodita para autopolinizarse, asegurar descendencia (semillas) y perpetuar la especie antes de morir.
Los factores de estrés más habituales incluyen la contaminación lumínica durante el ciclo nocturno (período de oscuridad interrumpido), temperaturas extremas, exceso o falta de riego, podas agresivas en etapas tardías o daños físicos severos.
Qué hacer si encuentras una
Tu plan de acción dependerá de qué tan avanzado esté el problema y de cuántas plantas tengas en tu cultivo:
1.Aislar la planta de inmediato:Paso crítico.
Sácala con mucho cuidado del espacio de cultivo (indoor o exterior) para evitar que cualquier saco de polen que se abra contamine a las hembras sanas que se encuentren cerca.
2.Evaluar el nivel de hermafroditismo:Diagnóstico.
Observa la gravedad de la situación. Si solo tiene unos pocos sacos macho aislados, puedes retirarlos con unas pinzas humedecidas en agua (el agua inhabilita el polen) y vigilar la planta a diario. Si los sacos macho brotan por todas partes y se mezclan masivamente con los cogollos, la planta es irrecuperable.
3.Decidir si cortar o mantener:Acción definitiva.
Si la planta está repleta de flores de ambos sexos, lo ideal es sacrificarla y desecharla. Mantener una hermafrodita severa solo te dejará con un cogollo lleno de semillas, áspero al fumar, de muy baja potencia y con el riesgo latente de arruinar toda tu cosecha.
Nota sobre las semillas: Las semillas que produce una planta que se volvió hermafrodita por estrés suelen portar esa misma debilidad genética. Si decides guardarlas y plantarlas en el futuro, existe un porcentaje sumamente alto de que vuelvan a salir plantas hermafroditas.
