El sexo del cannabis

Es una de las características más fascinantes de esta planta. El cannabis es, por naturaleza, una especie dioica, lo que significa que tiene ejemplares macho (que producen polen) y ejemplares hembra (que producen los cogollos ricos en cannabinoides).

Sin embargo, ante situaciones de peligro extremo, tiene un “as bajo la manga” evolutivo: la capacidad de volverse hermafrodita para autofecundarse y asegurar su descendencia.

A continuación, te explico cómo funciona este mecanismo de supervivencia.

El mecanismo del hermafroditismo por estrés

Cuando una planta de cannabis hembra detecta que las condiciones ambientales amenazan su vida o nota que está llegando al final de su ciclo vital sin haber sido polenizada por un macho, su sistema hormonal se altera.

Para evitar morir sin dejar descendencia, la planta hembra empieza a desarrollar sacos de polen masculinos (popularmente llamados “platanitos” por su forma y color amarillo) junto a sus flores femeninas llenas de pistilos.

Los principales disparadores de este cambio:

  • Estrés lumínico: Es la causa más común en cultivos de interior. Si se rompe el periodo de oscuridad total durante la fase de floración (por ejemplo, por una filtración de luz en el armario), la planta se confunde y se estresa.
  • Estrés térmico o ambiental: Temperaturas extremas (mucho calor o frío intenso), falta de agua prolongada o daños físicos graves en la estructura de la planta.
  • Fotoperiodo estirado: Si la hembra madura por completo, pasa su fecha ideal de cosecha y no encuentra polen en el ambiente, recurre al hermafroditismo como último recurso biológico antes de morir por vejez (un proceso conocido como rodalización).

El resultado evolutivo: Al abrirse esos sacos de polen autogenerados, la planta se autopoliniza. Las semillas resultantes llevarán casi exclusivamente genética femenina ($XX$), garantizando que la próxima generación de plantas sea mayoritariamente capaz de florecer y continuar la especie en ese mismo lugar.

Para los cultivadores que buscan cosechar flores medicinales o recreativas, el hermafroditismo es un problema porque las semillas arruinan la calidad del cogollo. Pero para la planta en estado salvaje, es una estrategia de supervivencia perfecta que le ha permitido colonizar el planeta durante miles de años.