Paraguay sigue liderando

En este 2026, la respuesta corta es : Paraguay se mantiene como el principal productor de marihuana de Sudamérica en términos de volumen, aunque el panorama está mutando hacia una industria mucho más compleja y tecnológica.

Aquí te detallo cómo está la situación “geopolítica” del cannabis en la región hoy:


1. El Gigante de la Producción (Mercado Ilegal)

Paraguay sigue siendo el “huerto” de la región, abasteciendo principalmente a Brasil (su mayor cliente), Argentina, Chile y Uruguay.

  • Cifras de impacto: Según informes de la SENAD (Secretaría Nacional Antidrogas) de abril de 2026, se han llegado a anular cerca de 21 millones de kilos de marihuana en operativos recientes (contabilizando droga lista y cultivos erradicados).
  • Evolución del producto: Ya no solo producen el “prensado” clásico. Ha habido un aumento masivo en la producción de “Skunk” (marihuana de alta potencia cultivada en invernaderos con control de luz), destinada a un mercado premium en las grandes ciudades brasileñas.

2. El Giro hacia el Cáñamo Industrial

Paraguay ha dado un golpe sobre la mesa en el mercado legal. Se ha posicionado como líder regional en exportación de cáñamo industrial (cannabis no psicoactivo).

  • Exportación global: Paraguay ya exporta derivados de cáñamo (alimentos, aceites y proteínas) a EE. UU., Europa, Australia y Canadá.
  • Modelo de éxito: Su marco jurídico favorable y costos de producción competitivos han hecho que empresas internacionales prefieran procesar su materia prima en suelo paraguayo.

3. La Competencia Regional

Aunque Paraguay domina en volumen de biomasa, otros países lideran en otros nichos:

  • Colombia: Sigue siendo el referente en cannabis medicinal de alta calidad farmacéutica y genética avanzada, aunque ha enfrentado crisis financieras en sus empresas grandes.
  • Uruguay: Mantiene el liderazgo en regulación y derechos, siendo el laboratorio social de la región, aunque su volumen de producción es minúsculo comparado con el paraguayo.

En Resumen:

Paraguay lidera en cantidad (mercado negro) y en cáñamo industrial (mercado legal). Su desafío actual es combatir la estructura “feudal” de los cultivos ilícitos mientras intenta formalizar a los pequeños productores bajo el modelo del cáñamo.