El cannabis es una de las plantas más estudiadas y, a la vez, más incomprendidas de la historia. Aquí tienes 7 curiosidades que mezclan ciencia, historia y datos sorprendentes que quizás no conocías:
1. El primer objeto vendido por internet
Mucho antes de Amazon, en 1971 o 1972, se realizó la primera transacción comercial online de la historia a través de ARPANET (la precursora de Internet). Fue una venta de cannabis entre estudiantes de la Universidad de Stanford y el MIT. Técnicamente, el comercio electrónico nació gracias a la marihuana.
2. El cannabis y la cerveza son “primos”
Botánicamente, el cannabis y el lúpulo (Humulus lupulus) pertenecen a la misma familia: las Cannabáceas. Ambos comparten perfiles aromáticos similares gracias a los terpenos (como el mirceno). De hecho, se pueden realizar injertos entre ambas plantas, aunque el lúpulo resultante no contendrá THC.
3. El cáñamo salvó a la Marina Real Británica
Durante siglos, el cannabis fue una cuestión de seguridad nacional. Las velas y cuerdas de los barcos se hacían de fibra de cáñamo porque es extremadamente resistente a la pudrición por el agua salada. Sin el cultivo masivo de cannabis, el imperio británico difícilmente hubiera dominado los mares.
4. Shakespeare “el visionario” (como mencionamos antes)
En 2001, se encontraron pipas con restos de cannabis en el jardín de su casa en Stratford-upon-Avon. Aunque no hay una foto de él fumando, el análisis químico sugiere que el Bardo pudo haber buscado inspiración en la “hierba notoria” para escribir algunas de las obras más importantes de la lengua inglesa.
5. ¿Por qué el 420? (No es un código policial)
Existe el mito de que “420” era el código de radio de la policía para el consumo de marihuana, pero es falso. El origen real fueron unos estudiantes de California apodados “The Waldos” en 1971. Se reunían a las 4:20 PM junto a una estatua de Louis Pasteur para buscar un cultivo de cannabis abandonado del que tenían un mapa. El código se quedó para siempre.
6. Puede limpiar suelos radiactivos
El cannabis es una planta fitorremediadora. Esto significa que absorbe toxinas y metales pesados del suelo. Se utilizó tras el desastre de Chernóbil para limpiar el terreno de sustancias como el estroncio y el cesio radiactivos. Por esta misma razón, los cultivadores para consumo humano deben ser muy cuidadosos, ya que la planta “chupa” todo lo malo que haya en la tierra.
7. Tenemos nuestro propio “cannabis interno”
No es casualidad que la planta nos afecte; nuestro cuerpo está “cableado” para ello. Todos los humanos (y casi todos los animales) tenemos un Sistema Endocannabinoide. Producimos nuestras propias versiones de los cannabinoides, como la Anandamida (conocida como la “molécula de la felicidad”), que se une a los mismos receptores que el THC.
