Un fallo inédito a favor del cultivo

Un fallo inédito a favor del cultivo de cannabis medicinal

 Una asociación dedicada al estudio y cultivo de cannabis medicinal perdió 115 plantas, un kilo de cogollos y litros de aceite que iban a ser destinados a pacientes con Reprocann que se encuentran en tratamiento terapéutico. El caso supera todo límite imaginable de ignorancia cuando una fiscalía de la provincia de Buenos Aires, especializada en estupefacientes fue la que no solo echó a perder la producción del cultivo -que ya se encontraba en estado de floración listo para ser cosechado- sino que además, detuvo a la persona que preside la asociación y la acusó de comercialización de drogas. En esta nota se reserva tanto información judicial como datos personales de las personas involucradas con el objetivo de proteger su identidad

una vecina realizó una acusación completamente inverosímil: se dirigió a la comisaría para denunciar que el olor de las plantas del terreno lindero a su casa afectaba la salud de su hija. Por orden de la fiscalía, la policía realizó un allanamiento en el lugar y confiscó todo lo que encontró aun cuando se presentó documentación que acreditaba que no se trataba de una producción para la venta ilegal, como por ejemplo, el acta constitutiva de la asociación destinada al cultivo solidario de cannabis medicinal. En la escritura constaba que la asociación contaba con todos los documentos relacionados al estudio y desarrollo de cannabis en su faz medicinal, solo faltaba la habilitación para funcionar como asociación, es decir, un trámite meramente administrativo que no representa un delito.

“Aun cuando todos los integrantes de la asociación contaban con Reprocann, la policía arrancó las plantas generando un perjuicio enorme y detuvo a la persona que preside la organización, acusandola de un delito sin pruebas. Lo más grave es que se trata de una fiscalía especializada en estupefacientes, esto demuestra la ignorancia respecto de la legislación del cannabis y la mala formación porque estamos hablando de una planta terapéutica”, explica Marcela Dal Santo, abogada quien junto a Indiana Guereño lograron el sobreseimiento de la persona injustamente procesada.